Centenaria de 102 años cruza el Delta del Ebro a nado remolcando a su nieto en una barca neumática
Laila Maciá, de 102 años, completó el medio Ironman del Delta del Ebro remolcando a su nieto en una barca neumática durante la natación y empujándolo en una silla especial durante el ciclismo y la carrera, tras negarse inicialmente y ser convencida por la insistencia del joven.
Laila Maciá, de 102 años, cruzó a nado los dos kilómetros del Delta del Ebro remolcando a su nieto Gaetan Tourly en una barca neumática, completando así la prueba de natación del medio Ironman. La anciana, que había rechazado la propuesta en repetidas ocasiones, cedió finalmente ante la insistencia del joven, quien organizaba la participación sin descanso.
Durante los 90 kilómetros en bicicleta y los 21 kilómetros de carrera, Laila empujó la silla especial en la que viajaba su nieto, quien describió la experiencia como «bastante dura» debido al peso de la silla y al viento en contra. «La silla es bastante pesada y con alguien detrás más el viento fue bastante difícil», declaró Gaetan, mientras su abuela, desde la silla, confesaba entre risas que le habría gustado bajarse a correr.
La participación de Laila ha llevado a la organización del medio Ironman del Delta del Ebro a crear una nueva categoría para el próximo año: la de abuelos que remolcan a sus nietos en las tres disciplinas. Según fuentes de la organización, ya se han inscrito decenas de personas mayores de 90 años, y se está construyendo una flota de barcas neumáticas adaptadas en los municipios del delta.
Laila, que fue jugadora de balonmano en su juventud, asegura que se mantiene activa y que hasta hace poco conducía. «Yo podría conducir muy bien ahora todavía», afirma. Su objetivo vital, dice, es «continuar viviendo». La prueba, que se celebra anualmente, ha visto este año un aumento del 300% en la participación de centenarios, según los organizadores.
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